Producto, cliente y medioambiente: prioridades de la pesca en el Principado

La Voz

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PEPA LOSADA

Consumir bonito del norte, así como cualquier pescado de la lonja de la nueva Rula de Avilés, significa consumir calidad y sostenibilidad

19 jul 2021 . Actualizado a las 16:33 h.

La Nueva Rula de Avilés, gracias a promover la marca de calidad “Pescado de Confianza”, ha conseguido integrarla en el sello de garantía Alimentos del Paraíso, convirtiéndose en el primer operador del sector pesquero que se une al distintivo de garantía impulsado por el Principado. Esto permite identificar y singularizar producciones de la comunidad.

Esta distinción, pionera en España, hace que el pescado desembarcado en la lonja de Avilés se ponga en valor, además de ayudar al consumidor final a conocer su procedencia. Con esta etiqueta se puede certificar que todo el proceso productivo es respetuoso no solo con el medioambiente, sino que también lo es con el cliente. De modo que se caracteriza por exigir un alto grado de requisitos en seguridad alimentaria, sostenibilidad pesquera y responsabilidad social.

El bonito del norte, excelente fuente de proteínas, vitaminas y minerales, bajo en grasas saturadas y con alto contenido en Omega 3, es, sin duda, uno de los productos estrella de la Nueva Rula de Avilés. Los pescados de esta lonja son capturados a través de un arte de pesca selectivo, el que más, puesto que los peces se capturan de uno en uno. A este arte se le conoce como curricán o cacea. Está en manos de los consumidores adquirir estos productos pesqueros que responden a la concienciación de sostenibilidad y que son de gran calidad, a diferencia de los productos capturados con artes pelágicos que destrozan los pescados.

El pescado que se subasta en la Rula de Avilés, se distribuye en más de 100 pescaderías en toda España, de las cuales, el 90% se sitúan en el Principado. El sistema de gestión de venta de productos pesqueros que tiene la Nueva Rula de Avilés es uno de los más avanzados de Europa, el cual, por su calidad y eficiencia energética, se ha convertido en referente tanto nacional como europeo.

Tratan el pescado con el máximo cuidado para que este mantenga sus propiedades desde su manipulación en cubierta. Además lo protegen frente a la contaminación ambiental con un estricto control de la cadena del frío. Asimismo, disponen de modernas cintas transportadoras que evitan el contacto del producto con el suelo, producto al que se le realiza una continua inspección por si hubiese presencia de parásitos.

Una vez adquirido el producto, este es etiquetado y enviado a la sala de recogida para su entrega al cliente. Todo ello se realiza sin tocar, manipular, ni alterar sus propiedades originales, ya que la subasta se realiza a través de dispositivos móviles personalizados.

Gracias a la implementación de tecnología a bordo se mantiene el pescado en adecuadas condiciones higiénicas y se puede conocer la disponibilidad del producto en tiempo real, lo que facilita la gestión de residuos pesqueros que se reciclan a través de un punto limpio autorizado. Incluso evitan el desperdicio alimentario donando todos los excesos a entidades solidarias.

Todo esto lo consiguen por la gran profesionalidad de los tripulantes, que tienen una gran preparación y cuentan con el certificado de manipulación de productos pesqueros, así como una amplia experiencia en el sector.